RETROSPECTIVA | El agridulce adiós de Dover, la banda que evolucionó del grunge alternativo a Los 40 Principales | “Playlist”, homenaje de despedida

dover-sister-frontal-300x293
Dover , 1995

“El cambio les acabó matando”. Este sería el breve titular en formato tweet del fin de una banda como Dover. 23 carácteres que sin embargo, dejan atrás 24 años de historia. La radical reinvención que les llevó del  grunge de sus inicios a un rock cada vez menos alternativo que desembocó en una explosión pop 40 Principales resultó un caramelo envenenado. A pesar del golazo que metieron con Let me out,  ese éxito les costó verdaderamente caro: se metieron en el bolsillo a un nuevo público entusiasmado por la novedad pero que no podrían mantener a medio/largo plazo a costa de la espantada de su público habitual, que les daría la espalda y renegaría de ellos para siempre. En tan sólo dos años vimos como una desarrapada y grunge Cristina Llanos pasar de emular a Nirvana a convertirse en la versión versión Tu Cara Me Suena de Madonna, dance y picos en el escenario con su hermana debajo de una bola de discoteca incluidos.

Su posterior invento de influencias africanas (I ka kené) como insostenible enésima reinvención y cambio de aires acabó por enterrar su credibilidad por completo. De nada sirvieron sus homenajes al pasado (el concierto aniversario del celebrado Sister) ni un último disco a medio camino entre el Dover de antes y el de después (Too late, presagiaba ya en uno de sus últimos temas publicados en un disco que sí que escondía alguna que otra canción destacable).

Este mes se hizo oficial lo que parecía inevitable. Dover es ya historia. Y no es ningún secreto que la banda se separa en sus horas más bajas y tras acumular varios fracasos que no tenían visos de remitir. No obstante, no sería justo despedir sin un homenaje a un grupo que pese a “sus derivas secesionistas“, que diría el ABC, nos regaló en sus buenos años tantas canciones icónicas y redondas que, “forman parte indisoluble del imaginario colectivo y de la banda sonora de los noventa”, como diría un comentarista del Canal +.

Entre ellas, sus temas más conocidos y algunas joyas que están escondidas en su discografía, como la canción que inaugura la lista, The morning after, que formó parte de la banda sonora de la notable Camino (versionada aquí por Manuela Vellés)  y que resulta una de sus mejores y más desconocidas composiciones. Su atmósfera de tristeza infinita, arrepentimiento y resaca dan lugar a una de sus canciones más emblemáticas. Así, tampoco faltan en esta selección de despedida sus clásicos, encabezados, como no podía ser de otra manera, por Serenade y Devil came to me (que fue banda sonora de No te fallaré, la película de Compañeros, dato cuyo público objetivo de interés es de tres personas en España y  una en Chile pero que ahí dejamos). También incluimos alguna curiosidad (la psicodélica The weak hour of the rooster), la desesperada y brillante Flashback o la contagiosa King George.

Se atrevieron con todo y no dejaron a nadie indiferente. Eso no se lo puede negar nadie.

Podéis repasar la playlist a continuación:

“Goodbye, Dover”

(i) The morning after, Sister. 

(ii) Serenade, Devil came to me

(iii) Devil came to me, Devil came to me

(iv) DJ, Late at night

(v) Flashback, Late at night

(vi) Better day, I was dead for 7 days in the city of LA

(vii) King George,  I was dead for 7 days in the city of LA

(viii) The Flame, The Flame

(ix) Winter song, Sister

(x) The weak hour of the rooster, I was dead for 7 days in the city of LA

Anuncios

Categorías:MUSIC, RETROSPECTIVAS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s