CRÍTICA | “Lemonade” | El icónico álbum de Beyoncé sobre las infidelidades de Jay-Z

beyonce-lemonade

Beyoncé publicaba el pasado sábado el sexto álbum en solitario de su carrera, esta vez sin tanta sorpresa (el lanzamiento fue anunciado una semana antes, aunque no se sabía exactamente de que se trataba) pero con mucha expectación y “mucha tela que cortar”.

Como ya pasó con su anterior disco, resulta imposible separar el aspecto musical de todo lo que lo envuelve, y por ello hay que analizar “Lemonade” en su conjunto, como el documental musical, visual y conceptual que es. Y en esta ocasión, lo tercero es crucial: Beyoncé se marca un “Sálvame” y saca a relucir todos los trapos sucios de su matrimonio con Jay-Z. Doce canciones llenas de mensajes subliminales (y no tan subliminales) sobre las infidelidades de su marido, que convierten este “Lemonade” en un “ZAS! en toda la boca” y en una de las mayores venganzas vistas en el mundo de la música.

Si Beyoncé te vacila tu te callas y lo asimilas
Si Beyoncé te vacila tu te callas y lo asimilas

¿Y por qué tolera el rapero tal humillación pública? Al final, son la pareja más poderosa e influyente de la industria, y el negocio es lo que prima. De hecho, el título del álbum viene a significar eso: Si la vida te da limones, haz limonada. Lo dijo la abuela de Jay-Z durante su noventa cumpleaños (audio que se recoge al final de “Freedom”), y está claro que el nieto ha heredado esa misma filosofía de vida: Como era de esperar, durante los primeros días el álbum solo ha estado disponible para descargar en Tidal y seguirá teniendo la exclusiva del streaming por mucho tiempo. Así que, si quedar como un cabrón ante todo el mundo le sirve para reanimar la plataforma de la que ambos son propietarios, habrá merecido la pena. Como dice la misma Beyoncé en “6 Inch”“She already made enough, but she’ll never leave”.

Cuestiones empresariales aparte, “Lemonade” es de lejos el más personal de sus seis trabajos. Resulta apasionante indagar en la historia de cada canción y descubrir lo que esconde cada una de sus letras. Hoy más que nunca, todos somos Solange. Pero, ¿hay algo más allá del morbo?, ¿es un proyecto consistente en el aspecto musical?

Antes de nada, hay que decir que no encontraremos en todo el álbum ningún “Crazy In Love” ni nada que se le parezca. La muy reggae “Hold Up”, que podría haber sido interpretada por la Rihanna pre-“Anti”, sería lo más comercial. O quizás “Sorry” con su pegadizo y demoledor estribillo (“I ain’t thinking about you, middle fingers up, tell em boy bye”), su movimiento de dedos heredero del “to the left, to the left” de “Irreplaceable” y su mítico final (“He better call Becky with the good hair“) que tantos rumores y titulares ha levantado (que si Rachel Roy, que si Rita Ora). Pero ni por esas. “Lemonade” es un trabajo indie y su sorprendente plantel de colaboradores lo corrobora: Yeah Yeah Yeahs, Animal Collective, Vampire WeekendFather John Misty

Cero dramas, siempre smile
Cero dramas, siempre smile

Y es que lo de los créditos es otra historia. Entre productores, samples, compositores y featurings, la lista es tan interminable como dispar. Beyoncé ha reclutado a artistas que nunca habríamos imaginado participando con la reina del pop afroamericano. Sorprende la colaboración con Jack White en la rockera y llena de rabia “Don’t Hurt Yourself”, que samplea a Led Zeppelin, y que gustará a todo aquel que simpatice con el estilo del músico, pero sorprenden aún más las colaboraciones (así, en plural) con James Blake, menos habitual en la escena mainstream (White ya había colaborado con Alicia Keys, por ejemplo), pero que, sin embargo, firma uno de los mejores temas del álbum, la preciosa “Pray You Catch Me” que aúna y casa muy bien el sonido de ambos cantantes. En cambio, el interlude “Forward”, en la que no aparece ella, es 100% Blake y podría haber sido perfectamente uno de los cortes de “Radio Silence”, tercer álbum del británico previsto para este 2016.

Otro que se lleva a su terreno a la artista es Abel Tesfaye a.k.a The Weeknd, que aparece en la sensual “6 Inch” que recuerda a “Often” de su disco del pasado año. Si algo tiene la líder de Destiny’s Child es que se desenvuelve y amolda su voz sin problemas en cualquier género -como lo hace también Lady Gaga-, incluido el country con arranques jazz de “Daddy Lessons”, otro dardo envenenado para su marido pero también para su padre (“Cause when trouble comes in town and men like me come around, oh my daddy said shoot”) en el que se representa la incertidumbre, una de las fases de este “viaje de cualquier mujer hacia su autoconocimiento y sanación” que es “Lemonade”.

Por suerte para Jay-Z, el proceso sigue con la aceptación, representada por “Love Drought”, producida por Mike Dean, habitual en los trabajos de Kanye West, y que con sus sintetizadores reviste esta clásica balada R&B con una aura más experimental. Y finalmente, el perdón llega con “Sandcastles”, una pieza a piano poco inspirada, por mucho que Beyoncé desgarre la voz, pero que viene acompañada de las imágenes más esperadas del largometraje, las de los dos tortolitos juntos. Jay-Z, ¿verdadero calzonazos o genio del business? El proceso culmina con la compañia de Blue Ivy en la mucho más acertada “All Night” y su declaración de intenciones definitiva: “True love never has to hide”.

Paralelamente, y en un paréntesis del culebrón, Beyoncé retoma esa linea étnica con referencias a la cultura negra que parecía que iban a abundar en este nuevo álbum tras la salida de la poderosa “Formation” (que cierra el disco de manera inmejorable). La evocadora y de tono épico “Freedom” junto a otro activista, Kendrick Lamar, se puede interpretar tanto como un himno de empoderamiento feminista como un grito contra el racismo. Sea como sea, la mayor y más significativa reivindicación de su raza seguirá siendo la que hace en las imágenes de “Forward”, donde vemos a las madres de tres jóvenes negros muertos injustamente a manos de la policía sosteniendo retratos de sus hijos.

Y así es como Beyoncé, la mujer más inteligente y con mayor carisma de la industria, nos la ha vuelto a colar una vez más. Ni su marido Jay-Z puede luchar ni detener su figura y su ambición. Ella manda en la relación y en todo lo que hace. Y si bien la historia de los cuernos no nos pilla de primeras (“Ring The Alarm”, “Jealous”), el hecho de dedicarle todo un álbum de manera tan explícita y rotunda resulta tan incómodo como hipnotizante. “Lemonade” no se puede comparar con nada de lo que haya hecho antes, ni como concepto ni en el apartado musical. Es su trabajo más cuidado, completo y con mayor personalidad. Pero sobre todo, es su confirmación como icono, la obra que realmente trascenderá y será recordada como lo mejor de su carrera, y que la encumbrará como la leyenda que ya era, pero ahora con más razón.

a0e92a80-b30c-0133-ac95-0e31bb708b35
Transcendence… very few have it in them

cropped-untitled-5.jpgNOTA: 8.5 / 10

LO MEJOR: “Sorry”“Formation”“Pray You Catch Me”, “Daddy Lessons”, “All Night”

LO PEOR: –

 

Anuncios

Categorías:REVIEWSEtiquetas: , ,

6 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s