Crítica | “BATMAN V SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA” | Mucho ruido y pocas nueces

El mayor problema de base que tiene “Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia” lo define el rico refranero español con un “quien mucho abarca, poco aprieta”. Y es que tiene el tiempo en su contra y han querido solucionarlo jugando a contrarreloj, pagando el pato y sacando a relucir torpemente todos los fallos que otras películas del mismo género tienen pero que esconden muy bien detrás de su cuidada relojería mecánica. La DC Comics y la productora Warner (a.k.a. “No hacemos descuentos”) son al universo cinematográfico superheroico lo que Tidal al streaming musical. En cambio, la Marvel y los estudios Disney llevan años cocinando a fuego lento su conocido Universo Expandido de superheroes, logrando que cada película que estrenan sea mejor recibida por crítica y público que la anterior. 

En el año 2008, estrenaron “Iron Man”, convenciéndonos a todos de que era el superhéroe más molón de la historia cuando, fuera de los – antaño marginados – círculos frikis, al Hombre de Hierro no lo conocía ni el herrero de su pueblo. Antes de que la Marvel convirtiera las adaptaciones al cine de cómics de superhéroes en las nuevas adaptaciones de obras de Shakespeare, los superhéroes que todos conocíamos eran los típicos: Batman, Superman, Spiderman, y pocos más. Después de “Iron Man”, la Marvel ha conseguido que millones y millones de espectadores conozcan a Thor, La Viuda Negra, Hulk, Capitán América, Ojo de Halcón, Ant-man, los Guardianes de la Galaxia, la Bruja Escarlata o Visión como si fueran la alineación de La Roja. En cambio, Batman y Superman, que serían los Beatles y Michael Jackson de los superhéroes, han ido todos estos años por su cuenta, con adaptaciones independientes entre sí, las de Batman más fructíferas que las de Superman (a pesar de ser EL superhéroe por excelencia). Después de ver el filón del llamado Universo Expandido que la Marvel creó echándole morro y logró un éxito apabullante (y que todos están copiando ahora, desde Star Wars a “Sálvame”), la DC Comics y la Warner han decidido que van a seguir sus pasos. Pero: ¿es demasiado tarde?. Nos recuerda a una Madonna, que fuera considerada hace mucho tiempo la Reina del Pop, desesperada por seguir estando en boca de todos y seguir teniendo éxito en el panorama musical actual, colaborando con los productores y artistas de moda.

Por eso “Batman v Superman” parte con clara desventaja frente a “Los Vengadores” y por eso está teniendo este tibio recibimiento.

En unas largas 2 horas y media, el director Zack Snyder (“300”, “Watchmen”, “El Hombre de Hierro”) quiere crear un Universo propio, pero en su lugar, lo que crea es un batiburrillo de escenas, unas muy logradas, otras muy fallidas, y un inconsistencia general, que hace que mucha gente defina la película como “incoherente, con un ritmo irregular, adornado con frases supuestamente filosóficas y un festival de efectos especiales que muestra a gente tirando cosas a otra gente”, solo falta Noemí Galera añadiendo lo de “lineal, carente de emoción y con una afinación sospechosa” y tirando el boli a la mesa.

Zack Snyder es muy buen director visual y un comicgeek nato, queriendo decir esto que nos brinda unos planos y unas escenas muy comiqueras proporcionando múltiples orgasmos a los fans de los cómics. Pero es un señor que sabe adaptar visualmente muy bien un cómic, viñeta a viñeta, como hiciera en “300” y “Watchmen”, pero que si le dejas solo y le brindas un guión deshilachado y poco aprovechado (como es el de esta película) en el que otro director sabría rellenar los huecos con estilo propio (porque los guiones de las películas de Marvel no son “El Padrino”, señores y señoras, por si no se habían dado cuenta, pero por suerte tienen a J.J. Abrams, los Hermanos Russo y la maquinaria de Marvel y Disney detrás), es entonces cuando por mucho que se esfuerce, no va a lograr que 150 minutos de película le salga redondos, ni mucho menos. Para que nos entendamos, Zack Snyder es como Chenoa, una buena vocalista, una buena artista, que si le meten canciones como “Soy Humana”, por mucha buena labor y ejecución que tenga detrás, no podrá salvarlo de ser un completo desastre de single. Y eso que, como ya hemos dicho, tiene momentos de inspiración que aplaudimos: por ejemplo, el origen de Batman, que se ha contado millones de veces, aquí el director logra que nos interese de nuevo; el “sueño” de Batman, que carece totalmente de coherencia interna, pero que visualmente es muy interesante (Batman con su traje y por encima ataviado con un sombrero y gabardina, siendo atacado por hombres-mariposa en un futuro apocalíptico, WTF), el ataque en el Congreso (la primera escena que te levanta por fin de la butaca) o toda la parte final, en el que por fin podemos ver algo de garra y entretenimiento.

La primera opción para interpretar a Wonder Woman fue la propia Chenoa

Ya hemos hablado del guión, que viene firmado por Chris Terrio y David S. Goyer, éste último había sido responsable de los guiones del Batman de Nolan. Pero como hemos avanzado, aquí se pierden en miles y miles de subtramas e historias (y para rematar, sueños y premoniciones totalmente innecesarios) que no llevan a nada, intentando construir un Universo compartido, para llegar a lo que todo el mundo estaba deseando, que es esa pelea entre Batman y Superman que anuncia el título de la peli y que dura 10 minutos en el último tramo de la peli. Los primeros dos tercios de la peli se hacen largo y tediosos, mucha gente no ha logrado sobrevivir despiertos a este tramo: a nadie le importan las investigaciones de Lois Lane sobre el tráfico ilegal de armas, para eso nos ponemos “Salvados”, tampoco nos logra convencer un Superman metafísico, triste y deprimido, para eso ya tenemos a Batman, por momentos parece “Julián Contreras v Raquel Bollo: El Amanecer de los Penas”. La trama de Lex Luthor está marcada por el horroroso enfoque que le han dado al personaje (de eso hablaremos un poco más abajo). Las motivaciones que tienen los personajes para actuar son absurdas y poco creíbles: nadie se llega a creer las motivaciones que tiene Batman para odiar a Superman (¿desde cuándo tiene Bruce Wayne una empresa en Metrópolis – una empresa en Metrópolis que visite a menudo y conozca a sus empleados – y que los quiera como amigos propios?, cuando Bruce Wayne ha sido siempre una persona distante sin amigos y menos con apego hacia sus empleados (llega a decirle a Clark Kent: “¿Daily Planet?, ¿esa es una de mis empresas o de la competencia?”, lo que reafirma esta incoherencia) y tiene toda la pinta de ser el típico jefe cabrón a lo Vasile. Por eso que su motivo de venganza y tortura interna sea por la muerte de sus empleados, respetamos que al fin y al cabo sea humano (como Chenoa) y pueda sentir esas muertes, pero nos creemos más que sea por celos y envidia y una competición de medirse los penes. Por cierto, ¿desde cuándo Metrópolis linda con Gotham?. Parecen Springfield y Shelbyville. ¿Y cuál es el motivo por el cuál Batman deja de pelear con Superman?. Porque sus madres se llaman igual: Martha. En serio, semejante chorrada ocurre. El motivo por el cual Lex Luthor odie a Superman tampoco queda definido y a estas alturas de la crítica tampoco nos importa. Y, finalmente, dentro de toda esta sarta de motivaciones absurdas, después de las críticas que tuvo (la superior) “El Hombre de Hierro” de destruir la ciudad y sus edificios como si nada dentro de la paranoia post-11S, durante toda la peli se dedican a recordarnos que están peleando en lugares donde no hay gente que pueda morir: “Afortunadamente, estamos fuera del horario laboral y no hay trabajadores en ese edificio”, “Están en una zona deshabitada” o “El distrito portuario está abandonado” son frases que pronuncian y que nos parecen recordatorios lamentables.

En cuanto a los actores: aquí tenemos que hablar de Ben Affleck. Todos sabemos que desde el primer momento en que se confirmó su fichaje como Batman, todo el mundo se puso a despotricar esta decisión, cuando a priori tenía la mandíbula perfecta para ser el Hombre Murciélago. Pero Ben Affleck es un ser que, a pesar de sus esfuerzos artísticos, nadie le perdona “Gigli” y despierta muchos recelos profesionales. Y, digámoslo, la trilogía de Batman de Nolan es una de las obras recientes más sobrevaloradas, y los fanboys no querían a otro Batman que no fuese Christian Bale. Pues hemos de decirlo también: Ben Affleck es mejor Batman que Christian Bale, por mucho que les duela oírlo a los Nolaners. Y si dicen lo contrario, es el mismo caso que Dakota Johnson en “50 Sombras de Grey”, por mucho que le hayan dado un Razzie, ella está en su papel de manera efectiva. Solamente que su fibrado es muy raruno y despista mucho cuando se pone americanas y parece Jonah Hill. Por cierto, los trajes de Batman en esta peli molan bastante, a pesar de su aspecto raruno. Un aspecto, el del diseño, que en la trilogía de Nolan pasó bastante desapercibido. A pesar de todo, Batman se convierte en un cero a la izquierda durante la batalla final y solo se dedica a ser un estorbo.

La Batman-Lego Movie de carne y hueso

Henry Cavill es el Superman perfecto, físicamente da todo el pego, y si no fuera por el toque post-moderno de David Foster Wallace que le han querido dar, que hace que su Superman no tenga la diversión que se supone que ha de tener (cuánto daño ha hecho Nolan).

La cara de preocupación de Superman durante toda la peli es porque se está dando cuenta de que la línea del pelo la tiene cada vez más arriba

La ex-Miss Israel Gal Gadot era una completa desconocida cuando le dieron la oportunidad de su vida de encarnar a la Princesa Diana, no la de Inglaterra, si no la Mujer Maravilla (por favor, qué mal queda en español: hablemos de Wonder Woman). Su cásting también desató muchas iras. Lucy Lawless era la perfecta Wonder Woman… hace 20 años. Quizás por eso desde las primeras fotos que salieron a la luz el diseño de Wonder Woman se parecía sospechosamente al traje de Xena. Pero después de ver la película, hay que decir que casi el mejor momento de la misma es la primera aparición de Wonder Woman en la batalla final. El “¿Va contigo?” de Superman a Batman (el único momento en que se oyeron algunas risas entre el público) que da nombre al épico tema musical “Is she with you?” de Hans Zimmer y Junkie XL que suena cuando Wonder Woman se lanza al ataque, es para mojar la ropa interior del gustazo. Gal Gadot sale muy poco, pero sus breves apariciones hacen indicar un futuro prometedor a este personaje. Eso sí: ¿alguien entendió por qué Wonder Woman tiene acento?. ¿Y alguien sabría ubicar ese acento?. ¿Es cosa del doblaje o Wonder Woman parece que sea de Siria?.

Monica Naranjo en su nuevo videoclip

Llegamos a uno de los peores aspectos de la cinta: Lex Luthor. El antagonista del/los superhéroe/s siempre suele tener más carisma que el propio superhéroe. El villano es uno de los pilares fundamentales de las películas. Por eso tiene consecuencias tan desastrosas que el Lex Luthor de “Batman v Superman” sea completamente anticlimático. No sabemos si es por culpa del guión o del actor, o de las dos cosas a la vez (nos decantamos por ésta última opción), pero Jesse Eisenberg encarna a uno de los peores villanos superheróicos nunca vistos… y no nos referimos a sus malos sentimientos. Parece como si estuviera siendo entrevistado en “El Hormiguero” durante toda la peli. Lex Luthor es pintado en esta peli como Mark Zuckerberg meets Steve Jobs meets el Joker de Heath Ledger. Lex Luthor es un niñato que es el CEO de una gran multinacional, habla de forma muy repipi y con un tono de voz repelente, con frases muy pedantes y supuestamente cargadas de mensajes simbólicos (hasta aquí podrían ser Zuckerberg/Jobs) combinado con una aparente psicosis que le asemeja al Joker de Ledger. Es una peligrosa moda que acecha últimamente en las sagas modernas: recordemos a Kylo Ren en “El Despertar de la Fuerza”.

El origen de la locura de Lex Luthor

Otro personaje totalmente jodido por los dictámenes del guión es el de Lois Lane. Amy Adams, la pobre, hace todo lo que puede, con su buen hacer interpretativo habitual, para que Lois Lane destaque… pero es imposible, está encorsetada en la desdibujada caracterización de su personaje. Y no será por falta de metraje, sale mucho… lo que pasa es que solo aparece con el único objetivo de ser la damisela en apuros. El único objetivo de Lois Lane en la película es atraer a Superman y ser rescatado por éste. Una decepcionante objetivización del personaje que la convierte en un personaje femenino anclado en el machismo. La pobre Amy Adams no gana para disgustos, si no tenía suficiente con la humillación que le provocó el director David O. Russell. Algunos se olvidarán al salir de ver la peli que Amy Adams estaba en ella. Aunque visto lo visto, igual es lo mejor para ella.

“Lucha, friega, barre, lava, para que sepan todos que eres una luchadora”… Lois Lane o Rosa Benito.

Uno de los momentos más emocionantes de la peli es cuando Diana Prince (la identidad secreta de Wonder Woman) descubre unos ficheros que revelan la existencia de otros “metahumanos” como los llaman aquí (por no decir la palabra “mutantes”): es la presentación de los futuros integrantes de la Liga de la Justícia de DC Comics. En unas breves pero aplaudidas escenas de vigilancia vemos la presentación de Cyborg, Flash y Aquaman que parece que esté rodando un anuncio de colonias.

Quizás una de las razones por las que no funcione del todo esta película es por eso mismo, porque se siente como si fuera un extenso Prólogo que precede a una reunión de superhéroes como será “La Liga de la Justicia”.

Festival de mallas.

Hemos hablado del aspecto visual de la película. Pero es que con 250 millones de dólares de presupuesto, realmente nadie esperaba que los efectos especiales no lucieran. A pesar de eso, en el tramo final, el “monstruo” gigante (una alteración genética entre el Capitán Zod y Lex Luthor que se supone que es el “Doomsday” de los cómics) sí que puede parecer un poco de pega. En cuanto al montaje, tal como ocurrió en “El Hombre de Hierro”, a veces tienes la sensación de que hay gente tirando cosas a otras personas, pero no logras ubicarlos del todo. Y en cuanto a la música, Hans Zimmer y el solicitado Junkie XL (“Mad Max: Fúria en la Carretera”, “Deadpool”) logran dar el tono adecuado a las escenas pero sin resaltar demasiado (, solo con el mencionado tema de Wonder Woman se te ponen un poco los vellos de punta.

Soy el primo feo de Hulk

Así pues, “Batman v Superman” puede llegar a decepcionar, sobre todo a ese público que se ha acostumbrado al Universo Superheróico de Marvel de colores, cuñadismo y humor para romper el hielo, pues el Universo que intentan crear aquí es totalmente lo opuesto: oscuridad, depresión y seriedad (el único momento Marvel es el de la presentación entre los 3 principales superhéroes). Como ya hemos justificado, en su conjunto se puede hacer pesada porque quiere contar muchas cosas y al final se queda sin contar nada, pero hay que darle tiempo, hay que darle bagaje, para que este Universo Expandido de la DC logre seducirnos del todo, porque tiene potencial, un potencial que a veces se vislumbra en esta película pero que queda soterrado por las prisas.

No podemos enterrar de buenas a primeras el inicio de una saga que si logra encajar bien sus piezas puede lograr un buen empaque que nos brindará emociones frikis en los años venideros.

NOTA:

6 / 10

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