CINE | Críticas | “Begin Again”, o cómo recrear “Once” para las masas

En 2007 el desconocido irlandés John Carney sorprendió a todos con una pequeña película con un minúsculo presupuesto de 150.000 dólares (eso es lo que cobra Beyoncé por cada segundo que sigue respirando) titulada “Once” (como el Extra de Verano), rodada cámara en mano, durante 17 días (sin ducharse), por dos cantautores con inexperiencia cinematográfica, sin permisos de filmación en las calles de Dublín, rodando en casas de amigos y con luz natural y pagándose la comida con tickets de restaurante. Vamos, con muchos más medios que cualquier película española.

La película supuso un soplo de aire fresco lleno de naturalidad, realidad y unas canciones cautivadoras que sedujeron tanto a crítica (ganando infinidad de premios, como Sundance o los Independent Spirit Awards, o el Oscar a la Mejor Canción) como a público, recaudando mundialmente 20 millones de dólares y generando una base de fieles fans que aún guardan la película en su memoria, además de haber tenido una adaptación musical en Broadway y los protagonistas haber salido en un episodio de “Los Simpsons”. Fue todo un fenómeno. Para la historia de los momentos más emotivos de los Oscars fue ese discurso de la tan mona y vulnerable Marikita Irglová siendo interrumpida, cuando le tocó el turno de agradecer le cortaron el audio (después de que el egoísta de Glenn Hansard, su compañero, estuviera más tiempo agradeciendo su Oscar que Julia Roberts cuando ganó el suyo) y el presentador le permitió después de una pausa publicitaria salir para terminar su discurso (dándole en todas las narices a su ex). El speech no podía ser más cliché “persigue tus sueños, es posible si te esfuerzas” y ella no podía ser más Lea Michele (con talento), pero igualmente acabamos todos llorando a moco tendido y creyendo en los sueños yéndonos a dormir sintiéndonos más humanos.

7 años después, el mismo director y guionista, John Carney, seguramente después de haber fracasado con otras incursiones cinematográficas más patilleras, vuelve a hacer la misma película, esta vez con más presupuesto, cambiando Dublín por Nueva York que es más cosmopolita, y con estrellas que el público pueda conocer (relativamente).

Porque no nos engañemos, “Begin Again” (que no es el remake americano de “Volver A Empezar” de Garci ni os esperéis que salga Penélope Cruz cantando aquello de “Volver, con la frente marchita…”) es una actualización, revisión y mejora (al menos técnica) de “Once”.

Begin Again” (cuyo título original era el más cursi “Can A Song Save Your Life?”) nos está hablando todo el rato de “autenticidad”, de “no traicionar tus propios valores”, de que la industria musical está hundida por la falsedad de sus artistas y el capitalismo de los buitres que la manejan, pero en realidad, “Begin Again” es un artificio en sí mismo, es la versión Hollywoodiense de “Once”, es el Lady Gaga de Björk. Por ejemplo, en la película, la protagonista, Greta (otro tópico indie el nombre de la protagonista), se niega a “vender su alma al diablo”, esto es, vender su álbum a la discográfica (que lo mezclarían y lo volverían a producir) lanzando el álbum online por el coste simbólico de 1 euro, mientras que la BSO de la película está en iTunes por el coste nada simbólico de 12.99 dólares. La supuesta naturalidad y los valores artísticos que apoya la película son en realidad tan idílicos como la misma. En el sentido estrictamente artístico y musical, estamos hablando más de una película del género de ciencia-ficción. Además, tanto rollo de “hacer música sin pasar por el aro del estudio y sin ayuda de la discográfica” tiene como resultado un puñado de canciones que al final resultan tan tópicas como el mundo que denuncian. No hay un “Falling Slowly” (PURO AMOR♥) o “If You Want Me” (desgarradora y auténtica) o “Lies” como en “Once” que te enamoren y te dejen K.O y se quedan contigo para siempre.

“I LOVE THIS LIFE”

AÚN ASÍ, dejando de lado todo eso, la película se disfruta gracias a un buen montaje (la escena del bar repetida desde 3 perspectivas diferentes, por ejemplo), unas escenas memorables (como las grabaciones por las calles de Nueva York, el paseo nocturno escuchando con los auriculares dobles las guilty pleasures – que no lo son, ¿hola?, ¿Stevie Wonder y Frank Sinatra son guilty pleasures para los indies?. Que me digas Pitbull y One Direction, vale– )o el momento muy serie teenager de The CW de la chica viendo como Adam Levine canta en un concierto su canción dedicada a ella), una buena química entre los protagonistas (no tanto como Marketa & Glenn, obviamente, si no Keira Knightley y Mark Ruffalo habrían acabado en la cama) y un tercer protagonista principal (como lo era Dublín en “Once”) que son las calles de Nueva York.

“Yo en otra película destrocé estas calles”

La mandíbula de Keira Knightley y las pintas de vagabundo de Mark Ruffalo protagonizan la película. Keira interpreta a una especie de Taylor Swift, una cantautora que le deja su novio famoso y se dedica a escribirle canciones de ruptura incluso enviándoselas por contestador, no puede ser más Taylor Swift, encima con su look de pija chic hija del Pastor y sus 20 kilos de peso.

“We are never ever ever ever going back together”

Hasta tiene una canción que se llama igual que la película.

Los acompañan un gordo random que hace de su mejor amigo; Adam Levine, el cantante de Maroon 5, en su segunda incursión en la ficción tras ser amputado en “American Horror Story”, interpretándose básicamente a sí mismo (con unos horribles y falsísimos postizos de barba y bigote); el cantante y jurado de “The Voice” Cee Lo Green, de nuevo, interpretándose a sí mismo, el rapero Mos Def interpretando al malvado y capitalista jefe de la discográfica; Hailee Steinfeld, la niña nominada al Oscar de “Valor de Ley” y amiguita en la vida real de Taylor Swift, interpretando a la hija del productor, y a la amiga de Taylor Swift en la película y Catherine Keener, conocida por ser la actriz que toda película indie que se precie debe de tener en sus créditos para obtener ese reconocimiento.

Keira Knightley, la Alba Lucía británica, podría ser la primera invitada “transformada” que le quitan la mandíbula prominente en este reality de cirujías surcoreano.

“- ¿Qué pasa, tengo algo entre los dientes?” “Sí, querida, una enorme mandíbula que se me está clavando en los ojos desde aquí”

En cuanto a la BSO, que juega un papel esencial en esta película, ya hemos comentado que no brilla por su originalidad, a pesar de que quiera ir de ese palo, de artista verdadero que graba su música con el alma. Personalmente, nos gustó más la versión “pop y horrible y cuya producción se come la canción del que Keira Knightley se ofende enormemente por traicionar su esencia” del tema principal interpretado por Adam Levine, “Lost Stars” que la versión “unplugged & raw” que defienden que es la que supuestamente es la buena (como aquello de que para nosotros Tamara la Buena” era “la mala” y viceversa. Las canciones están simplemente bien, juegan su papel dentro de la película y adornan las escenas que las acompañan, pero ninguna se te llega a quedar tan adentro como las ya mencionadas “Falling Slowly” o “If You Want Me” (cayendo de nuevo en la reiteración, pero es que es así).


HIT.

En definitiva, una película que gustará a todos los hipsters (aunque se critique la moda de las barbas) y los amantes de la música indie y lectores de conocidos portales de música indie (que aún así dedican notícias al coño de Laura Pausini, a las peleas de Justin Bieber, a One Direction, a las bragas de Mercedes Milá o al éxito de Kiko Rivera) o a los que simplemente disfrutamos de la música aún sabiendo que no existe el artista completamente verdadero (algo que se discute en el film) y que a pesar de lo fabricado que pueda ser un producto no quita que pueda ser bueno (como esta película). Por ejemplo, el momento la hija a la que nadie confía en su talento, empieza a tocar la guitarra eléctrica como si obtuviese la mayor puntuación en el “Guitar Hero”, no deja de ser tan típico como en cualquier película de cantante que nadie confía en ella y al final tiene la voz de un ángel que cautiva a todo el mundo. Quiere resultar real. No lo es. En realidad es típico y falso, pero nos encanta, no porque creamos que es real, si no porque está conseguido, lo que es en definitiva la buena música, más allá de todo lo demás. Como “Begin Again”.

Raquel Sánchez Silva y Mario Biondo.

| “Begin Again” |  60 / 100

Es el primer alimento que ingiere Keira Knightley desde hace 15 años.

Lo mejor: Si te gustó “Once” te gustará. Es la versión Big Size. Habla de la industria musical, lo cual es un tema que nos gusta (una golosina a quien haya pillado esa referencia sutil a Justin Bieber con lo de “madres que entrenan a sus hijos desde los 4 años para ser estrellas de la música”). Tiene momentos que valen la pena y escenas que son bonitas. Y porque We NY.

Lo peor: Que plantea la música como algo idílico y acaba convirtiendo su historia en algo (irrealmente) idílico. Que no consigue la misma naturalidad y autenticidad de “Once” (¿quién se cree la espontaneidad de una escena como la de “prohibido bailar” de la fiesta?). Le falta una canción-gancho potente como “Falling Slowly”.

Anuncios

5 comentarios en “CINE | Críticas | “Begin Again”, o cómo recrear “Once” para las masas

  1. Las películas de Disney sabemos que no son verdad y nos gustan, los cuentos con final feliz sabemos que son mentira y nos gustan, esta película simplemente puede gustarte y darte un subidón “irreal o no” de alegría. Faltando o insultando no se es mejor critico, cada uno tiene las cualidades físicas que son, o quizás tu prefieras actrices operadas para no molestarte por el mentón de nadie, y si la barba canta mucho, pero el croma de Con faldas y a lo loco también y no deja de ser una obra maestra.
    Para mi el objetivo de la película esta más que conseguido, quizás no todo el mundo puede ser tan entendido para saber de “Once”, pero no creo que sea esta peor, quizás la otra esta sobrevalorada y sea defendida por otros para parecer más “guais” y parecer que tiene el poder de la verdad, pero bueno no todos pensamos igual, si no seria muy aburrido.

  2. Pingback: CRÍTICA | “V” | Maroon 5, pop rock para todos los públicos | No Entiendo Tu Pelo | Música, cine, verdaderas reinas del pop y alguna canción indie

  3. Desde mi punto de vista ONCE es la película, ésta es otra película que te puede gustar o no, en mi caso no me ha encantado,pero lo peor es que haya intentado recrear la anterior.
    Yo vi Once en el cine, y desde la primera escena cantando Glen en la calle, me emocioné, para mí es complicado conseguir ese efecto.

  4. 100% deacuerdo con la critica. Odie esta pelicula por intentar aparentar enseñarnos justo lo que no es. pero eso es algo personal. Hasta me costóuna discusion con mi pareja por que a ella le encantó.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s